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El cabaret explorando nuestras futuras pesadillas

 

Una aclaración inicial, éste no es un análisis teórico de la obra, no es una crítica dramática, no es mi intención, el siguiente texto es una reseña, con algo de interpretación libre de mi parte, pero una reseña de cómo yo disfruto las obras de cabaret de mis amigas.

Muchos de ustedes no entienden mi fascinación por el Vicio y por mucho que he tratado de llevarlos ahí, a veces no lo consigo y luego me arrepiento de verdad, porque que hay ciertas obras que creo todos deberíamos ver. Además de ese sentimiento de culpa me enoja realmente que obras que me parecen valiosísimas las quiten o por su contenido pierdan actualidad porque son superadas por nuevos acontecimientos. Bueno antes de que suceda lo segundo y como no he logrado mi primer cometido con muchos de ustedes para ésta obra, decidí hacer una reseña detallada de la obra que las Reinas Chulas crearon para cerrar el 2012: “Pesadilla en la Peña del Infierno”, les voy a contar la historia que mis amigas me contaron a mi, pero les advierto, realmente hay que ir a verla mientras la sigan poniendo viernes y sábados de enero 2013.

El origen de la obra puede ser discutido, pero a mi me gusta la teoría que ellas cuentan como en broma en la obra, que es que muchos después del primero de julio de 2012 Las Reinas Chulas cayeron en depresión post-electoral, pero como poca gente en el país dieron salida a esa depresión en una propuesta creativa desde su espacio de resistencia, el cabaret.

Mis queridas Reinas Chulas: Ana Francis Mor, Cecila Sotres, Marisol Gasé y Nora Huerta, son, además de amigas de muchos años unas grandes cabareteras capaces de crear obras increíbles de situaciones terribles.

Estrenaron el espectáculo el día del 7º aniversario de El Vicio, el 22 de agosto de 2012, pero la temporada como tal creo que empezó el viernes 24 de agosto y continúa en enero. Una fecha especial que ocurrió cuando fui a ver el espectáculo el viernes 30 para entrar directamente en el 1º de diciembre y ver como Kike Krueger  se ponía con ayuda de un personaje infernal la banda presidencial y después de eso, ir al centro el sábado primero, justo a la calle de Juárez. Es difícil, de verdad que si lo es, pero la farsa política es indispensable.

 

 

El espectáculo cabaretero de pesadilla

 

Imaginen un escenario cama, una cama inmensa, con un personaje que se encuentra semiacostado en la penumbra, con unas ojeras que creo que han ido creciendo con cada representación del espectáculo. Aparece entonces una espiral hipnótica que comienza a trasladarnos al mundo de los sueños, pero es ese mundo en el que la gente se cree la tabarra “México tuvo una jornada electoral ejemplar”, “México...México...México... tuvo una jornada electoral ejemplar...ejemplar” Palabras que si nos retumbaron el inconsciente colectivo del 1º de julio  y que a más de uno persiguieron en la pesadilla que esa noche tuvimos varios. Además ¿puede haber una frase más encaminada a la hipnosis colectiva?. La imagen del abominable presidente del consejo electoral en turno, cuyo nombre no escribiré, nos acosa con es inefable declaración.

Entonces comienza a iluminarse el cuarto y la cama. Vemos a un hombre recostado, semiacostado y claramente incomodo por la falta de sueño (Nora). No parece un hombre común, es la imagen de un príncipe en realidad, con ojeras, pero un príncipe, con corte que recuerda al príncipe valiente, pero dado sus pelos dorados la referencia recuerda más a He-Man que al príncipe valiente, pero que después tomarán como referencia a Ricardo Corazón de....algo, algo que perdió.

Y el hombre quiere dormir, así que cuenta o canta ovejas. Canta “Sueño con ovejas”...“¿A dónde van las ovejas olvidadas del olvido?”mientras 3 ovejas comienzan a saltar y bailar sobre su cabeza mientras balan. ¿Alguien ha contado realmente ovejas para dormir realmente? Yo no, pero tampoco he tenido nunca insomnio como el evidencian que las ojeras de nuestro personaje estelar, así que le daremos el beneficio de la duda, él cuenta/canta ovejas. Pero además, el contar ovejas permite que ellas tengan una pequeña disertación sobre la obra que veremos. Extraño en una obra de las Reinas, pero justo al inicio de la representación tenemos un momento auto-explicativo en el que las ovejas nos comentan qué vamos a ver: “Éste espectáculo no existe”, “Ésta es la historia de un príncipe que sueña”, “Esto es un sueño que soñamos todos los mexicanos” “no, querrás decir una pesadilla, porque de pensar que Peña Nieto esta en la precidencia...brrr”. Y hasta se burlan de ellas mismas diciendo que otra explicación es que la obra es el resultado de  su “depresión post electoral  que las orilló a comer mucho y se intoxicaron” (que creo que es la verdadera razón) al tiempo que aclaran que la obra no tendrá rigor dramático antes de irse al olvido.

Teniendo como fondo una de las primeras imágenes surrealistas de la Pintora jalisciense Lucía Maya, vuelve entonces la espiral hipnótica, un piano psicótico acosador y la voz acorraladora: “buenas noches,...buenas noches, buenas noches, bueeee...nas nooooo...ches, ....buuuuuuu......noches....”, “México tuvo una jornada electoral ejemplar”...

Aparece en escena el primer personaje surrealista, un anciano con largos cárieles y vestimenta blanca que hace alusión a las constelaciones (Marisol). El príncipe le pregunta al “venerable anciano” quién es y el personaje sólo contesta que es alguien que ha vendido su alma al diablo, pero ante la aparente incomprensión del príncipe el personaje contesta “Cómo se ve que no has leído a Goethe” y con esa pista y el hecho que al final se revela a si misma como una mujer, que por tener un conocimiento vasto tiene que ocultarse vestida como un hombre viejo, descubrimos que se trata de una interpretación del mismísimo Fausto que quiere saber y controlar todo y es castigado por ello. En palabras de la autora, esa moral de persecución al conocimiento en que en la obra del autor alemán, es lo que inspiró a éste primer personaje que trata de apoyar a nuestro príncipe. Como se verá a lo largo de la obra los personajes que nuestro príncipe se encuentra en su sueño, los tiene metido en su subconsciente y cual alegorías freudianas, lo apoyan, tratan de orientarlo, le recomiendan caminos a seguir, pero también le advierten de los peligros venideros.  La mayoría de los personajes se presentan con sombreros de inspiración surrealista, como Fausto que tiene parte de su vestuario que sube por encima de su cabeza para colocar sobre ella la imagen de una mujer, de estrella a la cuál hace recurrentes referencias el personaje.

Éste personaje le descubre que el príncipe no tiene corazón, que lo tiene roto, lo vendió, o peor, lo tiene perdido. Por tanto, debe buscarlo. Y le revela por primera vez que esta soñando, pero le advierte: “Si no despiertas se te aparecerán las Pesadillas”. Pero la revelación más importante de esta Fausta sabia y que todo lo conoce, es la revelación de la verdadera identidad de Ricardo, nuestro Príncipe, alto, güero, varonil, guapo, noble y con mucho dinero. La realidad es otra, nuestro personaje principal es: Juan Pueblo, un panzón chelero, feo y sin chiste, que vive arriba de una farmacia de similares, sólo y desempleado, ex-microbusero de la ruta Tláhuac/Tlalmanalco, que le va al América y que ha tenido además toda clase de desgracias familiares y encima…voto por el PRI. Nuestra germana representación anciana recuerda que “México esta acostumbrado a vivir en el horror” y por lo tanto, esta claro que todos en este país estamos jodidos, pero éste carnal si parece estar muuuy jodido.

En esta temprana sección de la obra nos damos cuenta que es muy posible que, pese a todas sus desgracias, Juan Pueblo tenga insomnio por UNA circunstancia en particular, la culpa inconsciente de haber votado el regreso del PRI.

La recomendación metafórica que nuestro anciano le da es que debe Buscar su Corazón, debe buscar su Paraíso, debe buscar su Tierra Prometida. Pero nuevamente le advierte que en el camino encontrará pesadillas, pero deja a Ricardo para irse a echar unas quesadillas de sesos a Vía Láctea (al Dragonejo para ser más precisos).

Como elemento esencial, e inicial, en las épicas éste personaje de inspiración goetheiana lo lanza en una aventura debe buscar su ...algo. Entonces realmente comienza la travesía de nuestro atípico heroe o antihéroe. La travesía por yermos y congelados parajes. Donde voces e imágenes espectrales lo acosan, y como pasa al tratar de conciliar el sueño, justo en el instante en el que crees que caerás profundamente dormido, viene uno de esos sobresaltos que literalmente te hacen saltar de la cama y entonces aparece en pantalla asalta la imagen de Elba Ester!!! Lo que hace gritar a cualquiera, pero a nuestro personaje en concreto le hace gritar “Vete imagen atroz” Esta clase de sustos que te puede sacar a cualquiera del incipiente sueño y hundirte en la pesadilla más terrible.

Y aquí es dónde la influencia del horror ochentero de mis amigas comienza a infiltrase en su obra. “A nightmare on Elm Street” (“Pesadilla en la calle del infierno” en México, estreno 1984) es quizás una de esas películas de horror que más hayan influenciado en quienes fuimos niños en los ochenta. El leit motiv de la saga de películas fue innovador y espectacular, un asesino perturbado, un ente acosador que se confunde entre lo verdadero y lo imaginario, entre lo real y lo onírico; te persigue en tus sueños y sin embargo te mata la realidad. El gran acierto de este personaje era la modernidad de sus cualidades ...sobrenaturales, que no venían de una historia antigua, una leyenda, un monstruo de antaño, un demonio, un ángel caído, es algo así como el espíritu de un asesino y probablemente pederasta que sigue asesinando después de muerto, pero no como tradicionalmente lo hacen los espectros, éste ser inmaterial, etéreo que existe en el subconsciente de sus victimas, en particular en los sueños únicamente y ahí es prácticamente todo poderoso en su mundo, el mundo del subconsciente. Este aterrador personaje viene como anillo al dedo ahora, en nuestro México del horror. Y para ésta obra se retoman varias cosas, no sólo el personaje central, sino la aterradora canción de los niños y niñas asesinados, el demente salto de cuerda en el que Ricardo nuestro príncipe de pronto se encuentra atrapado mientras la canción 1,2,...3,4,... es reinterpretada para incorporar todos los horrores mexicanos recientes (excelente por cierto).

Pero continuando con la obra. Aparece el segundo personaje surrealista: La carnala vendedora de hierbas y plantas (Ana), con un árbol como sombrero. Que en principio se le aparece para entregarle lo que le había encargado, su “Tierra prometida, pero poquita porque es bendita”. Pero como buena mujer sabia le hace una observación/revelaión muy importante sobre su insomnio, el más gacho de los insomnios dice. Ella le describe que ese tipo de insomnio en el que uno sueña que no puede dormir, ese, ese insomnio es por “culpa” y sí, le revela es la culpa que te quiere llevar al zócalo y gritar “SI, si yo voté por él, mea culpa”... pero Ricardo se niega a aceptar esa realidad y entonces nos canta el motivo que él atribuye a su insomnio. Una canción muy bonita debo decirlo que comienza explicando como “personas pequeñitas” lo visitan por las noches, le hablan y le recomiendan cosas, sin embargo, él cree que la preocupación por los gastos no cubiertos, su afición por los inforerciales y hasta la picazón de genitales es lo que lo mantiene despierto por las noches, no la culpa.

Después se arrepiente y gritará “yo no quería cruzar esa boleta” como declaración Lacaniana el motivo del insomnio comienza a tenerse por certeza. Pero Ricardo se distare con el sombrero de su interlocutora, muestra inequívoca del ambiente surrealista onírico que se filtra de la obra de Lucía Maya, entonces la Vendedora de Plantas le emite una categoría afirmación que retumba en la conciencia de todos los espectadores seguro, ella le dice “Ya deja de pensar pendejadas, tu las piensas yo las digo. Si por pensar pendejadas se pudiera cambiar este país seguro ya sería otro”.

Y viene otro sobresalto acompañado de imagen aterradora, el video del entonces candidato presidencial del prí y su esposa telenovelezca, quique y la gaviota antes de navidad. Esto por supuesto perturba ampliamente a Ricardo (y a todos!) pero justo da pie a que la verdadera misión de la vendedora de plantas sea expuesta, que no revele la historia de “Quique Krueger”, el asesino de tus sueños.

La historia de Quique....uuuuf, me temo que se va a volver un tema recurrente en los próximos 6 años, me temo que va a haber miles de teorías que traten de explicar las absurdas acciones que éste personaje va a tomar en el futuro, y la verdad me parece un gran gran acierto identificar a éste siniestro personaje con uno de los mejores personajes de horror del cine.

Pero bueno, la retorcida mente de mis amigas llegaron a la siguiente historia particular de Quique Krueger:

Su madre fue violada tumultuariamente por los políticos de Atlacomulco, pederastas de la Legión de Cristo y del Opus Dei, y al estar en el Estado de México no se le permite abortar. Quique nace y fue adoptado por Montiel, quién abusa desde chico por él y otros pederastas. Quique es acosado en la escuela, sufre de “bullying”, se burlaban día tras día, por no saber leer, por no saber inglés, etc... y eso lo llevó a desquitarse con ... Atenco. Y justo como el verdadero asesino dijo “no se arrepiente”. Después su esposa “La Pretelini” descubre sus negocios con los pederastas y sufre un accidente.  Y por si todo lo anterior fuera poco “una fuerza bien pelona lo protege”. Todo esto hace el asesino perfecto que en el futuro se convertirá no sólo en el terror de las noches de Ricardo, sino en: “El asesino de nuestros sueños”.

Durante ésta escena Quique Krueger  (Cecilia) se incorpora al fondo y comienzan un dialogo no directo, un relato a dos voces, con efectos de luces de los cuenta cuentos al pie de una fogata en una noche fría y desoladora. Muy bien logrado me parece. Y justo entonces Quique Krueger  se le hace presente a Ricardo corazón de...algo. Justo entonces lo persigue torpemente y Ricardo logra escapar.

Una breve digresión narrativa. La característica escalofriante de Freddy Krueger  era, además de su apariencia abrasada por las llamas,  su mano derecha provista por largas navajas con las que torturaba a sus víctimas, bueno Cecilia encontró un recurso muy simpático en el que Quique Krueger al tener este artilugio sería incapaz de hacer  una serie de tareas cotidianas como secarse el sudor, sacarse la cerilla de la oreja, los mocos o rascarse los huevos, y cada vez que lo intenta se corta y se dice “Pendejo”. A lo largo de las semanas, el “pendejo” se iba acentuando más y creo que es un desahogo necesario, además de que Cecila disfruta realmente gritándole pendejo a Quique, y yo también.

 

Cuando la vendedora de plantas se va, nuestro protagonista se sumerge en lo que le parece un Mar, pero quizás sea algo que le es más familiar, el porfirista lago artificial de Chapultepec! Y ahí encuentra a un pez gordo algo cubanizado (Marisol) que siendo brutalmente directo increpa  a Ricardo diciendo “Qué no haz entendido después de los 25 min de show que llevamos que ESTAS SOÑANDO!!!” Éste nuevo personaje es afín al problema de pernocta del príncipe ya que según mis amigas las autoras, los peces no pueden dormir, pero a diferencia de Ricardo se debe a una condición física, los peces no tienen párpados y entonces no duermen, hacen olas. Pero éste pez no tiene párpados pero ve las cosas muy claras, por un lado lo anima a seguir su odisea, pero no sólo en el mundo de los sueños, también lo confronta con un plan para que nuestro príncipe cambie su vida real, la conciente y es muy senillo su plan: Ricardo tiene que “Luchar contra la vida”, “dejarse de hacer pendejo”  ¿cómo? buscando trabajo para empezar, pero le acara que temprano, pararse temprano y salir a buscar trabajo a las siete de la mañana, no a las cinco de la tarde, y a las dos de la madrugada no andar preocupado porque no tienes trabajo! Y en un momento el príncipe lo intenta, se auto convence de que nadará contra la corriente y así le va a “ganará a la vida”.

 

Pero como en toda buena pesadilla, nuestro antihéroe tiene que sufrir! y no sólo con el continuo abuso de todos, absolutamente todos los personajes que tiene el subconsciente, no sólo, para que realmente la pesadilla sea dramática tiene que haber muertes, y la primera es precisamente la del lindo pescadito. Este nuevo amigo Ricardo es destazado y frito en una pescadilla por Quique Krueger quién se acerca a Ricardo mientras saborea su pescadilla y lo tortura psicológicamente, desmeritándolo: “NADA”, “nada, no eres nada”, “tus hijos sólo pesarán kilo y medio al nacer”, “eres tercermundista”, “vas a trabajar en un outsourcing”, “eres uno de los ceros a la izquierda de éste país”,”vas a engrosar las filas de los muertos de Hambre”, “¿No has pensado porque te vendes por una despensa?”

Entonces el sueño entonces emerge del fondo del lago y se encuentra con unos bonitos barcos de Papel. Curiosamente son unos barcos algo españolizados, la Niña y la Pinta (esta si es una pendejada de su mente colonizada) (Marisol y Ana). Al poco tiempo nos enteraremos que nuestro Juan Pueblo hacía barquitos de papel con su padre, como únicos juguetes, pero en ésta subconsciente ocasión están ahí para indicarle el camino a “América”, entonces Ricardo se convierte en Cristóbal y sí tiene al intención de descubrir América, a Méeejjico y a los Meeeejjjjicanos. Pero no, no se trata de esa América, sino “Colchones América” porque el problema de su insomnio es provocado por el colchón de mierda en el que duerme.

Pero siguen los asesinatos. Quique Krueger secuestra a los barquitos y los hace confeti con su mano y se los avienta a Cristóbal. Ricardo sale despavorido y comienza la parte interactiva del espectáculo con el público.

Y en éste punto de la obra cabaretera la cuarta pared se derrumba con un enérgico “Y ustedes creen que la pesadilla sólo está de este lado” con lo que Quique Krueger salta a las butacas a intercambiar amenazas con el público y canta “Ahí viene el PRI....Ay la culebra, ya llegó el PRI, ...Ay la culebra!”, porque él ya viene a por todos, aquellos que nos creemos seguros, porque vivimos en una “isla” dónde no ha llegado la violencia, el desempleo, la isla de la ciudad de México, dice “Los chilangos creen que la pesadilla no les llegará”, vivimos en un barrio “bien”, vamos a Coyoacán al teatro de “resistencia”, oímos a Carmen Aristegui, leemos la Jornada, somos o tenemos amigos que tienen preferencias sexuales diferentes, somos o conocemos a quienes se creen que el ser activista es poner “me gusta” en la página del “Caralibro” de varias organizaciones y nunca ir a ninguno de sus actos, y cierra con un consejo “el primero de diciembre retrasen su reloj 84 años”, “Todo esto se va acabar” nos dice Quique.

Todo esto mientras Ricardo llora en la cama y tiene visiones que todos vemos y la pesadilla se profundiza con la imagen del Calderón diciendo “EPN será el próximo presidente de México” o después del primero de diciembre, el propio EPN en su toma de posesión.

Me temo que debo hacer un pequeño paréntesis en la reseña. Ésta parte de la obra para mí es muy importante porque pone en evidencia un asunto poco entendido. En términos generales cuando una sociedad gana derechos y/o garantías no alcanza a entender que éstas se pueden perder. Todo lo que se luchó por obtenerlas le parece suficiente, por lo que con posterioridad luchan por mantenerlas y peor a veces no lucha cuando las pierden. Creo que eso es lo que todo México está a punto de atravesar, no sólo la ciudad de México, pero es muy atinado de las Reinas el tocar la llaga en ésta ciudad que cree que teniendo un jefe capitalino que no es del PRI podrá excluirse de las pérdidas, además, cierto es que ésta ciudad tiene mucho que perder, lo cuál lo hará más doloroso. Es preocupante y triste, porque, pese a todas las décadas que ha costado llegar al estado de derechos y garantías que tenemos (aunque no sean las que queremos aún), todo se pueden perder en un solo día. Para mí es importante que los espectadores se enfrenen a esa realidad, aunque sea en el cabaret.

Regresando a la obra, nuestro príncipe grita “Noooooo”, mientras él y Quique cantan “Quiero dormir cansado y no despertar jamás” que creo que es la frase importante. Ante la tentativa del regreso del PRI y la perdida de lo que hemos ganado, la mayoría de la población prefiere vivir en un sueño y no enfrentarse a la Realidad.

El sueño surrealista prosigue con un personaje que me encanta “la vendedora da amor” con su colección de corazones a la venta para cualquier tipo de amor que quisieras. Con un sombrero de corazón roto, un letrero grande que dice “Amorería piensa en mi!” y una actitud un tanto ... irascible, ésta “delicada mujer” aparece sin ser convocada para convertirse en una extraña consejera (Marisol). Al parecer, en las altas horas de la madrugada el subconsciente de nuestro antihéroe explora la posibilidad de que lo que necesita es en realidad alguien quien lo quiera. Quiere amor y justo se le aparece una vendedora de amor muy surrealista que si tiene amor para vender, pero en vez de hacer notar las bondades de los amores que ofrece, hace hincapié en los defectos de los corazones que oferta:

  • Amor de Príncipe Valiente.- con todo y dragón incluido. Con la advertencia que una vez que le mata el dragón a la damita, ésta pierde interés y ya quiere a otro.
  • Amor de Príncipe de la Canción.- Aquí hay miles de excusas para no comprar, pero todas tienen que ver con el repertorio del Pepe pepe.
  • Amor para toda la vida.- Triste esta historia pero ... cierta. Dice la extraña mercader sentimental, que éste tipo de amor es como el infonavit... 35 años pagando ese amor con el que siempre soñaste, en pagos chiquitos pero constantes, uno tras otro, uno tras otro, con dedicación, con ahínco, pero... al final del plazo, te das cuenta que querías algo más grande!
  • Amor Sincero.- Sincero sí, efíme...puuuuuf, se efumó.
  • Amor de Madre.- Ese es de Denise de Calaf.
  • Amor Eterno.- Ese es de juanga.

Entonces, por primera vez, se enoja el príncipe, porque cree que lo que sucede es que la vendedor a de amor no le quiere vender amor porque “no se merece amor”.... y entonces, gira el personaje de la vendedor trata de calmar al príncipe, pero a gritos y sombrerazos: “Bájale 3 pinches rallitas a tu pendejes!!!” le recomienda...”RELAJATE!!!!”.....REE...LAAA.....JATEEEE!!! por es  no puedes dormir, porque no te RELAJAS! y le recuerda, ahora estas durmiendo y aún así NO te relajas. Pero algo curioso pasa con tanto abuso verbal de la vendedora de amor, nuestro príncipe comienza  a confundirse y hasta comienza a tirarle la onda, el típico personaje que le gusta cuando sus parejas lo tratan mal. Entre más lo humillan y más se empecina en seguir la relación...triste. Ella le revela que la causa de su insomnio además de su no relajación se debe a una depresión marca diablo. Pero la vendedora de amor se va con un enunciado categórico que reverbera en todo el público: “No vas a poder amar, porque eres mexicano y entre sus telenovelas y la república amorosa, ustedes no entienden el amor!!” Me encanta! Definitivamente tiene una relación extraña con el amor, otro de sus consejos tiene que ver con ese amor del pasado que de pronto regresa y le recomienda a nuestro príncipe “Si amas algo, déjalo libre... si regresa lo dejas para que vea lo que se siente!”, en definitiva una vendedora de amor, antiamor, la verdad muy buen personaje creo.

Pero como sigue sin relajarse Ricardo lo manda a la ch... y a todo el público, nos manda entonces a un intermedio a grito pelado.

Tras un breve intermedio llega entonces la hermana de la vendedora de amor, la vendedora de Tlayudas (Ana). Éste personaje tiene un gran alebrije de sombrero, como alusión a la trillada política cultural de este país, pero con un oficio más mundano, importantísimo, pero mundano, vender Tlayudas. Cuando es increpada por la extrañeza de su sombrero ella responde “tu tienes pendejadas en la cabeza, yo tengo alebrijes”. Me parece que es reflejo de esa molesta parte del subconsciente que se encarga de sacarte de problemas con auto-inventados y absurdos métodos de autoayuda.

Orígenes aparte, ésta “humilde pero muy sexy vendedora de Tlayudas” le emite la gran revelación de autoayuda de la noche es que la Vida es como una Tlayuda: si la cargas mucho se rompe, si la comes de tazajo y con harto chile, te empachas, si te la comes de chingadazo, te indigestas, hay que comer viariadito y en bocados chiquitos, como la vida.

Entonces el príncipe tiene una incorrecta epifanía y confunde a la sexy vendedora con, ni más ni menos: Dios. No se si a propósito, pero típico de nuestra sociedad, cuando las cosas están horribles, cuando a la gente le esta yendo realmente mal se tornan a la Religión... pero bueno, mi posición personal respecto a esto se las ahorraré por el momento, pero lo que si reconozco es que me parece, no sólo psicológica, sino culturalmente muy apropiado que nuestro Juan Pueblo en algún momento se vuelva a buscar explicaciones religiosas. Magistralmente Ricardo se sobreemociona y gritando como el fanático en el que se ha convertido se asume como “el hijo de Dios”...”Porque, aunque sea mexicano y por mas jodido que este yo, estoy hecho a tu semejanza y me amas” y entonces cree tener una autorevelación el motivo de su insomnio: “no se ha reconciliado con Dios”... Entonces la vendedora le da un golpe de realidad: “No es por nada, pero si yo fuera dios, tu no serías mi hijo” y “una en tanto metáfora se la lleva cachetóna, pero .... tu si estas jodido”.

Y vuelven las voces infrahumanas y las canciones desde los “tamales oaxaqueños” hasta “la del fierro viejo” y entonces ya del surrealismo pasamos al farsa, tomando como base esta delirante grabación urbana para transfórmala en una canción realmente espectacular. Con música del siempre presente Yurief Nieves, ésta canción me embruja. Para alguien más bien alejado del las musas y la creación artística, es muy curioso y desconcertante como de los elementos más cotidianos y pueriles con una pizca de talento, inspiración aparentemente inocua y en este caso de humor, un buen día de desvelos y convivencia entre artistas, puede generar una obra artística en forma de música y después una genial adaptación a un show como éste. La historia real la deberán contar los protagonistas en su momento, ahora sólo hago un reconocimiento a su capacidad y talento.

Regresando a la obra, la última vendedor a de la obra se retira con una categórica “Tlayudate que yo te tlayudaré” para que después aparezca, intempestivamente, el que me parece, el personaje subconsciente más ajeno a Juan Pueblo, pero que cómo él reconoce puede ser producto de un desafortunado viaje pasajero por la colonia Condesa o mejor dicho “la condechi” (que todo hay que reconocerlo es cada día más insufrible ¿qué fue de aquellos gloriosos días que cuando la pandilla bajaba de caza del cabezón para cenar y sólo encontrar lo tacos de la señora junto al oxxo!). Bueno, pues el personaje en cuestión es un Monje, sI, un monje budista. Al verlo no le queda a Ricardo más que reconocer “Uta...cuanta mamada tiene uno en la cabeza” Nuestro egregio personaje es, ni más ni menos que el “Chulay Lamas” que nos trae toda la sabiduría universal del tibet “según los Lamas”, claro.

El Chulay intenta, una vez más, ayudar a dormir al príncipe, primero con palabras reconfortantes “Duerme mi pequeño saltamontes”, tienes que “conciliar con vida, mi pequeño solin”, “agradece conciliación, agradece certezas”, “Certezas como saber que si el huevo sube de precio, está carísimo”, después con técnicas sui géneris de meditación, como un tai chi que era más bien la fusión entre la macarena y el caballo loco!

Le revela entonces “¿Buscas palaíso? lo buscas porque se te peldió, como un calcetín, la Felicidad es como la metafola el calcetín sinpal” y después de explicar la psicología de guardar un calcetín sin par, le dice: “Tu eles el gran calcetín sin pal del mundo”.

Pero el príncipe es insoportable, la verdad, de todo se queja, nada entiende y entonces consigue hacer enojar hasta al Monje!!! Porque no se quiere relajar y dormir por fin en paz, se niega a afrontar su realidad, se opone sistemáticamente a oír a su propio subconsciente.

Como último intento de autoayuda, el monje revela que lo que le pasa al príncipe es que él no se ha enfrentado a sus propios miedos, complejos y adicciones lo acosan y no le permiten conciliar el sueño. Por lo tanto, la solución es enfrentar y vencer sus miedos, o en sentido metafórico  debe “Matar a su Chango”. Debo confesar que esta referencia cultural al chango no la acabo de entender, sabía que en varios idiomas, entre ellos el inglés el pelear contra el chango es pelear contra el la droga, heroína o cigarros con coca, quizás incluso el síndrome de abstinencia, pero me temo que por ahí no van mis amigas, es otra la referencia. 

El príncipe accede y sin que él se de cuenta aparece El Chango (ana) cantando  “una larga noche” que se cantará durante todo el combate entre Ricardo y el Chango. Y también regresa la vendedora de amor, para “animar” al príncipe en su lucha con su particular forma de apoyar a grito pelado “No puedes estar así, de mediocre por la vida, PELEA!”. Hay que reconocer que el príncipe lo intenta, pero ... falla lastimosamente, por lo que entonces todos desaparecen debajo de las sabanas de la cama de Ricardo.

SUENA EL DESPERDATOR y despierta: Juan Pueblo.

Ya no vemos más a Ricardo, el príncipe, al despertar su acento cambia y ahora al hablar reconocemos claramente a Juan Pueblo, quien claramente ha tenido una mala noche, pero además se miente a si mismo, despierta y se recuerda que ha tenido un sueño maravilloso dónde todo mundo buscaba su ayuda, había una chica que le rogaba por su amor, un monje que buscaba su sabio consejo, etc... Él cree que al despertar la pesadilla se acaba y trata de convencerse de que “Hoy si le voy a ganar a la vida”.

Prende la tele aún estando en cama y oímos la grabación que se trata del primero de diciembre de 2012, la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, la vuelta al poder del partido represor de ayer y hoy, la crónica de una pesadilla anunciada para el futuro de todos los mexicanos, y es entonces cuando las pesadillas salen de debajo de la sabana, el chango como animal violento, la vendedora de amor como la niña del exorcista y también, el asesino de todos nuestros sueños, el Quique Krueger  para advertirnos a todos:

“La Pesadilla en la Peña del Infierno, apenas comienza”!

 

 

 

 

Asistente de Producción: Francisco Reyes

Producción Ejecutiva: Liliana Ramírez.

Coreografía: Talía Loaria.

Pictografía e inspiración surrealista: Lucía maya.

Música: Yurief Nieves

Video y vidoproyección en escena: Jimena Cuevas.

Idea Orinal: Ana Francis.

Espectáculo escrito y dirigido por: Las Reinas Chulas

Actriz invitada (Supliendo a Ana): Mónica del Carmen

 



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