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Caverna


X Festival Internacional de Cabaret. Los primeros internacionales

 

¿Será distinta la visión de un Trol no versado en la dramaturgia de la de un verdadero cabaretero? Es la pregunta que me hice cuando me pidieron aportar una visión desde el espectador sobre el festival, esa visión de la inexistente cuarta pared para el Cabaret. Pero además pensaba: ¡valiente espectador crítico, si todo me gusta! (bueno casi…) y ¿Qué bien le hace la opinión del un Trol no especialista y completamente parcial, amante del genero y por demás entregado al Cabaret? Porque sí soy un espectador que entra por la puerta de Madrid 13 con ganas de comprar la ficción, con la firme intención de caer seducido por el políticamente incorrecto discurso, con ganas de reír, disfrutar, sufrir, reflexionar y cuestionar lo que se le presenta en el Cabaret. Pero, creo que es perfectamente válido compartirles la profunda y franca emoción que recibe el espectador en los espectáculos que se presentan en éste X Festival Internacional de Cabaret y bien creo también que dispensarán si este Trol no recure a múltiples términos tautológicos teatrales para intentar trasmitírselos, la visón sí será parcial, pero sincera.
 
Precisamente emoción a raudales es lo que puedo escribir que experimenté con los primeros Shows Internacionales del Festival: Phoebe Legere, Geo Wyeth, Sven Ratzke, Joey Arias, los Pixie Harlots, Leo Maslíah, 2Boys.TV y Carla Borghetti.
 
Como espectador considero que es una de las grandes ventajas del festival. El tener la oportunidad de conocer, en nuestro querido Teatro Bar El Vicio, a los artistas cabareteros tan alejados geográficamente unos de otros, tan alejados de nuestra cotidianidad y que aportan unas sensibilidades y tendencias tan particulares, es lo que realmente elevan la calidad del Festival, de un gran, a un excelente festival.
 
Phoebe comenzó el festival con un increíble espectáculo de cabaret con canciones en tres idiomas. Además de su idioma natal, el ingles ella comentó “[...]todas mis canciones en francés hablan de lo mismo, amor, te amo,... no me dejes”, pero también logró la compenetración con el público en la complicidad de cantar “Bésame mucho” de Consuelo Velásquez. Entre maravillas musicales de Edith Piaf y digresiones humorísticas, Pheobe se lució tocando el piano y el acordeón. Con los artistas internacionales de ésta edición del festival he notado un esfuerzo mayúsculo por romper la barrera idiomática y buscar en castellano el contacto con el público, empezando con Phoebe.
 
El sábado quede muy gratamente sorprendido por la actuación de Geo Wyeth a quién no conocía. Desgraciadamente había muy poca gente en el público, porque de verdad creo que es una de la joyas del Festival este año. Mi impresión de él: Su cuerpo es música, todo el es música, simple y sencillamente. La formidable, energética e impecable forma en la que toca el piano, la guitarra y el acordeón confirman esta hipótesis. Su pasión realmente es envidiable. Sus letras una revelación casi poética. La maravillosa canción “Dionysus ain’t afraid” que relata la historia de una Drag que cantaba Memorrys en los vagones del metro de Nueva York en perfecto atuendo victoriano, con mirada y voz desafiantes, enfrentando al mundo con su música, es además de bellísima, simple y sencillamente inspiradora, gran, gran canción, que he incluido ya en mis canciones esenciales en la vida. También debo resaltar la divertida canción sobre la mitologías alrededor de lo Queer, pero cuya letra en realidad me hizo pensar que todas las personas realmente somos la misma cosa.

Esa misma noche Sven Ratzke un Holandes desde Berlin nos presenta una gran presencia escénica y una magnífica actitud. Muy divertido. Pese a cantar prácticamente todas sus canciones en alemán trasmitió felicidad con vitalidad y mucho humor. Sea como sea creo que su pianista se llevó la noche. Un gran pianista de Jazz que se lució de tal manera que al día siguiente Joey Arias lo reclutó para tocar con él, increíble realmente ya que ensayaron poquísimo juntos pero se acoplaron de manera maravillosa.
 
 La gran diva del festival: Joey Arias. Creo que la experiencias como éstas son indispensables para apreciar el Cabaret. Las tablas que muestra Joey son magistrales. Improvisa antes, durante y después de las canciones, integra todo lo que ve y oye a su alrededor a su espectáculo. Comenzó con sus propias experiencias en su viaje a México, lo que ve lo que come, lo que apreció de los espectáculos y los artistas que se presentaron antes que él, y su propia vida. El espectáculo éste año me pareció más ...intimo quizás, que el del año pasado. Me encanta como Joey además de las características que acabo de citar, tiene la capacidad de ir poco a poco elevando la intensidad del show hasta el práctico pináculo con "What a feeling...a wonderful feeling".

Con un teatro a medio llenar los Pixie Harlots dieron una extraordinaria lección de cabaret visual innovador. De verdad que pocos espectáculos tiene un impacto tan grande con el magnifico uso del vestuario. Difícil describir como unos labios rojos, brillantes y tremendamente carnosos, pero dispuestos en las largas piernas de uno de los pixies pueden cantar una canción. Otro factor que me encantó fue la resignificación de varias canciones. Comentaré dos ejemplos: “Sweet little Angel” de Big Mama Thornton, sólo  puedo escribir que después de la actuación nunca oiré a Big Mama mientras beba Whisky. Y el punto político que me dejó boquiabierto, aún no puedo creer la creatividad y la fuerza de discurso que se consigue de interpretar “When you smile” de Concrete Blonde  primero con una caja de cartón sobre la cabeza con un rotafolio con caras pintadas para cuando hacia el final de la canción al unísono con la frase “[...] and it seems like the end of the world, when you smile” se quita la caja para mostrar a la estatua de la libertad con las manos ensangrentadas....genial, simplemente genial.
 
Algo muy similar tuve la oportunidad de ver en el festival anterior y el pasado sábado 26 de mayo con 2Boys.TV. Ya fuere con las imágenes recreadas de la tortura Abu Ghraib proyectadas en clara intención de contradicción sinestesica visual/musical o confrontación lírica/visual de “There’s no show like show business” de Ethel Merman, mientras vemos imágenes de la iglesia pederasta acompañado el striptiesse de una monja, el resultado final es la trasmisión de un discurso redondo, completo y poderoso.
 
En contraste que no contradicción, seguimos con el espectáculo de Leo Maslíah. Obligatorio para el festival, pero drásticamente opuesto a la festividad visual de los anteriores. La fuerza de Leo está en la palabra, en el discurso, acompañado con la interpretación magistral del piano. Y eso es único anexo que necesita su show: un escenario, un piano, dos micrófonos y un sencillo atril, eso es todo lo que necesita Leo para trasmitir entre canciones, poemas, cuentos y fábulas el mensaje poderoso del humor inteligente. Es la segunda vez que lo veo en vivo y no me atrevería a resaltar ninguna de las más 20 canciones que interpretó esa noche, tan sólo puedo recomendar una cosa, compren todos sus discos. Lastima que los que llevó al Vicio todos se agotaron en el intermedio, éste día si, lleno a reventar.
 
Para ir cerrando esta disertación desde la caverna del Trol, debo confesar que dudé en incluir a Carla Borghetti en mi relato internacional. En parte es que la familiaridad latinoamericana a veces me juega una mala pasada y en un arranque Bolivariano me encantaría olvidar los miles de kilómetros y las anacrónicas fronteras, pero por otro lado también se nota que ya están muy hechos a México. Ellos mismos mencionaron en el show que llevan 9 años acá y son de los actos necesarios en el festival, aunque casi son de casa. Los incluyo porque la música tiene toda la hechura de un show internacional. El Tango interpretado en español, francés, inglés y alemán, bien me recordó a la versatilidad de Phoebe como para no incluirla ahora. Ya había tenido la oportunidad de verla y me pareció nuevamente un espectáculo maravilloso, una voz, maravillosa y un gran gusto en la elección de las canciones.
 
De los shows internacionales sólo me faltan en este festival Albert Plá y Liliana Felípe, el ansia ya me corroe.
 
Por último me gustaría resaltar una anécdota que casi catalogaría en cliché, pero que me encantó, el X Festival de Cabaret de la Ciudad de México (así lo rebautizaron justo el día de la inauguración). El festival comenzó musicalmente con la Canción que Joel Gray y Liza Minnelli hicieran famosa en la película de 1979 pero interpretada magistralmente por Phoebe Legere y que sería el presagio lingüístico a los idiomas que se dejaron oír estos días de festival: Bienvenue au Cabaret, Welcome to Cabaret, Das wilkommnen bis Kabarett, Bienvenidos al Cabaret!!

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